Preparación del Carpaccio de Ternera con Parmesano: Una Delicia Gastronómica

Guía para Elaborar un Carpaccio de Ternera al Parmesano: Sencillo y Delicioso

Detalles Importantes de la Receta

  • Duración de Preparación: 15 minutos
  • Tiempo Total: 45 minutos
  • Porciones: Para 4 comensales
  • Clasificación: Plato principal
  • Gastronomía: Estilo italiano
  • Contenido Calórico por Porción: 409 kcal

Ingredientes Necesarios para Realizar el Carpaccio de Ternera con Queso Parmesano para Cuatro Personas

  • 400 g de ternera magra (preferentemente solomillo o lomo)
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra recién molida
  • 1 o 2 limones, necesarios para el zumo
  • 50 g de rúcula fresca
  • Aceite de oliva extra virgen
  • 25 g de piñones (opción adicional)
  • 100 g de queso parmesano

Proceso de Preparación del Carpaccio

Primero, es necesario congelar durante 30 minutos una pieza de ternera de 400 g para facilitar su corte. Este proceso se debe realizar envolviendo la carne en film transparente o cualquier otro material que prevenga la deshidratación y la proteja. La idea es lograr que la carne esté suficientemente firme pero sin llegar a congelarse por completo, lo que permitirá cortarla en rebanadas delgadas empleando un cuchillo muy afilado.

Una vez obtenidas las rebanadas finas, se dispondrán sobre los platos de manera homogénea, superponiendo levemente unas con otras. Se pueden corregir los cortes demasiado gruesos o irregulares aplicando una ligera presión con el filo del cuchillo para emparejarlas.

El paso siguiente es aderezar el carpaccio con sal, pimienta, y el zumo de los limones distribuyéndolo uniformemente sobre las rebanadas. Después, se deja reposar durante 5 minutos con el objetivo de que el ácido del limón suavice la textura de la carne.

Paralelamente, lavaremos y secaremos la rúcula y, a continuación, la aliñaremos con una pizca de sal y un poco de aceite de oliva extra virgen, reservándola para el montaje final del plato.

A continuación, añadiremos un generoso chorro de aceite de oliva extra virgen sobre el carpaccio, seguido por un esparcimiento opcional de piñones para añadir un toque crujiente.

Se reparte la rúcula ya aliñada sobre el centro de cada plato.

Finalmente, se remata el plato con láminas de queso parmesano, las cuales podemos obtener con un cuchillo, un pelador de verduras o incluso un rallador con agujeros grandes. Es importante añadir el parmesano justo antes de servir para disfrutar de todas sus cualidades.

Secuencia Simplificada para la Preparación

  1. Congelar la carne y cortar en láminas finas
  2. Disponer las rebanadas de carne en los platos
  3. Condimentar con sal, pimienta y zumo de limón y luego reposar
  4. Lavar, secar, y aliñar la rúcula
  5. Agregar aceite de oliva al carpaccio
  6. Opcionalmente, incorporar los piñones sobre la carne
  7. Distribuir la rúcula en el centro del plato
  8. Finalizar con el parmesano en láminas y servir inmediatamente